miércoles, 16 de agosto de 2017

CV: Mentir es una Mala Idea

Mentir en el currículum es algo muy habitual. Incluso se llega a hablar de inflar en lugar de mentir, porque parece que es más light, menos deshonesto.


Las excusas, de lo más variado: es que soy joven y apenas he trabajado, es que dejé de trabajar y estudiar cuando trasladaron a mi pareja, es que con mis estudios y mi experiencia no me van a contratar en ninguna empresa, es que quiero mejorar en mi trabajo y no tengo la titulación necesaria...


Y engañar en el CV es una mala idea. Si el seleccionador se da cuenta al recibirlo, directamente terminará en la papelera, junto con tu reputación profesional. Si no lo percibe en un primer momento, es muy probable que lo detecte en alguna de las entrevistas. Y si no se da cuenta, te contratan y tu mentira sale a la luz después, puedes terminar en la calle con un despido procedente. Además de que es un tipo de información que se suele compartir entre reclutadores y headhunters, con lo que te estarás cerrando puertas para un futuro.


Mi recomendación es que no mientas y únicamente incluyas información real y comprobable. Y si te arriesgas a mentir, al menos hazlo de manera concienzuda para que no te descubran.


A continuación te cuento cuáles son las mentiras más habituales en el CV y lo fácil que es descubrirlas.


CV: mentir es una mala idea


Formación


Mentir en el nivel de estudios es, por desgracia, muy habitual cuando se busca trabajo, puesto que parece una forma sencilla y cómoda de poder optar a un puesto de trabajo al que no se accedería en caso de ser sincero en cuanto a la formación.


Si la formación académica es necesaria para el trabajo, porque se necesitan los conocimientos o porque la legislación así lo requiere (médicos, abogados, determinados puestos en las distintas Administraciones...), mentir en ello puede tener serias consecuencias en caso de que te descubran, como mínimo un despido procedente. Por no hablar de que el prestigio profesional queda por los suelos.


Hay que contar con que es muy posible que te soliciten el título oficial que acredite el nivel de estudios. Si no puedes aportarlo, lo más probable es que te saquen directamente del proceso de selección. En estos casos se suele decir que se ha perdido el título, aunque no cuela, puesto que la solución es sencilla: pedir un duplicado.


Incluso puede suceder que el propio seleccionador haya estado como formador o como estudiante en la misma universidad o empresa de formación en las mismas fechas en las que hayas afirmado estudiar tú... y no te conozca ni él ni ninguno de sus compañeros. 


Mentiroso cruzando los dedos


Y si piensas que decir que has estudiado una carrera, aunque no tenga nada que ver con el trabajo al que optas, es una buena idea para parecer un candidato más atractivo, créeme, no lo es. Imagina la situación: afirmas que tienes la carrera de Ingeniería de Telecomunicaciones (de la que no sabes apenas nada), aunque la entrevista es para un puesto comercial, te pones a vacilar de estudios pensando que el reclutador tiene aún menos idea que tú de la ingeniería en cuestión... y resulta que sí la tiene. O te dice que va a llamar a uno de sus compañeros que es teleco, con doctorado, para que charléis de vuestras cosas... no digo más.


Verse descubierto en este tipo de mentiras es fácil, porque los candidatos ni siquiera se molestan en informarse sobre las universidades o entidades formativas que ofrecen la formación, sobre los títulos en sí o sobre las fechas en que se impartieron. Si vas a engañar, que no deberías, al menos trabájate un poco el engaño.


Por cierto, los engaños sobre la formación afectan a la formación reglada y a la no reglada, y en ningún caso son recomendables. 


Idiomas


Mentir en los idiomas que se dominan, especialmente cuando se trata de inflar el nivel de conocimientos es uno de los clásicos entre las mentiras en el CV. Todo un error.


Si el idioma es imprescindible para el desempeño del trabajo, da por seguro que van a hacerte una prueba de nivel en algún momento del proceso de selección, tanto escrito como hablado. Incluso puedes encontrarte una situación de lo más comprometida, porque comenzarán haciéndote la entrevista en español y, cuando menos te lo esperes, la continuarán en el idioma en cuestión. Así que si no has dicho la verdad, lo van a averiguar.


Y si el idioma no es necesario, pero lo están utilizando como filtro para eliminar candidatos, puedes verte en la necesidad de aportar un título que acredite el nivel que dices tener.


Mi consejo es que seas realista, así te evitarás problemas en el proceso de selección y en el desempeño del trabajo después. Porque otro inconveniente que te puedes encontrar si mientes en ello es a posteriori, por ejemplo que cualquier día te pasen una llamada de un cliente extranjero, mientras tu jefe espera que hagas de traductor, y te quedes sin decir palabra y con cara de circunstancias.


Conocimientos informáticos


Casi tan habitual como en engaño en el nivel de idiomas, e igual de mala idea cuando se quiere conseguir un puesto de trabajo.


Haber hecho un único curso de Word o de Excel en 1998 no convierte a nadie en un experto informático. Ni saber recortar una foto o añadir un texto sobre una imagen no significa que seas un crack en Photoshop. 


Recoge en tu CV únicamente los conocimientos reales y realmente relevantes.


Puestos de trabajo, funciones y logros


Los engaños a la hora de describir los trabajos desarrollados, las funciones desempeñadas y los logros profesionales no tienen límite.


Las mentiras pasan por describir los puestos con terminología realmente creativa para darle lustre a la experiencia profesional: Un ejemplo: auxiliar de servicios de ingeniería civil en lugar de albañil. El trabajo de albañilería es tan importante y honorable como cualquier otro, pero queda degradado cuando se le intenta denominar de manera rimbombante, porque implica que el candidato se avergüenza de ello. Los reclutadores están más que acostumbrados a detectar estos engaños a primera vista en cualquier currículum y, si alguna de estas exageraciones pasase el primer filtro, te aseguro que no se sostendría en la entrevista personal.


Las funciones desempeñadas también se hinchan hasta extremos insospechados. Incluso aunque todos sabemos que en muchos casos se exceden con creces las funciones propias de cada puesto (y de cada sueldo), hay veces en las que lo que aparece en los CV roza a la ciencia ficción... o los cómics de superhéroes. 


Y si hablamos de los logros ocurre lo mismo. Una cosa es incluir hitos realmente importantes en la carrera profesional y otra muy distinta atribuirse la Teoría de la Relatividad... ya me entiendes.


Inflar el CV


Cuidado con estas mentiras, porque se descubren enseguida.


Empresas en las que se ha trabajado


En algunos casos se engaña sobre las empresas en las que se ha trabajado, unas veces para mostrar más experiencia profesional de la real y en otras para darle más brillo al currículum.


En ambos casos es un tremendo error, porque es fácil de detectar para el seleccionador. Una simple llamada o un e-mail a la empresa mencionada es más que suficiente para que la mentira salga a la luz. Incluso puede que el propio reclutador haya trabajado en ese empresa en las fechas en las que afirmas haber estado tú.


Hay algunos candidatos avispados que mencionan empresas inexistentes, porque si no se consigue contactar con ellas siempre se pueden amparar en que han cerrado. Pero lo que no saben es que las empresas constituidas legalmente dejan un rastro mercantil a lo largo de su vida, por lo que si se investigan un poco se sabrá que nunca han llegado a existir.


Otra faceta de este tipo de engaños es ocultar el nombre de las empresas con las que hemos tenido una mala relación, por el motivo que sea. Si te piden un Certificado de Vida Laboral el nombre de todas ellas saldrá a la luz, así que al seleccionador le saltarán todas las alarmas por la omisión de esas empresas e investigará a fondo; algo de lo que puede que no hubiese hecho si estuviesen en el CV. Y, por otra parte, si eliminas esas empresas, habrá vacíos en tu experiencia profesional que pueden hacer sospechar a quien esté llevando a cabo el proceso de selección.


El autoempleo no creíble para cubrir lagunas o añadir experiencia también es poco recomendable, puesto que es fácilmente detectable. El autoempleo real lleva implícito un alta en autónomos (que aparecen en la Vida Laboral), proyectos demostrables, contratos y facturas que no se pueden aportar en caso de que no sea real.


Cuestión de fechas


Alargar las fechas en las que se ha trabajado en una empresa es también un error, porque si se pide el Certificado de Vida Laboral aparecerán las fechas de alta y baja. Por no hablar de que el reclutador puede pedir información directamente a la empresa para comprobarlo.


 
 
Si quieres evitar estas lagunas, te aconsejo que estés formándote constantemente, así podrás demostrar que en esos tiempos en los que no has estado trabajando, al menos has estado estudiando y reciclándote. 


Referencias falsas o inútiles


Poner referencias en el currículum es de por sí una mala idea. Si te las piden en la entrevista, ya las darás. Pero si te decides a hacerlo, la idea de incluir referencias falsas es una malísima idea, porque una simple llamada puede revelarlas. Si la persona no existe, se sabrá. Si existe y no tienes la completa seguridad de que hablará bien de ti, puede que te encuentres con una crítica acerada que te cierre todas las puertas.


Y si son inútiles, a la mentira se le une una personalidad bastante infantil. Cuando hablo de referencias inútiles me refiero a las de los padres, los familiares más directos, los amigos, los profesores, etc. Que aunque parezca mentira se utilizan, especialmente en personas jóvenes.


Habilidades y capacidades


No te recomiendo que las incluyas en el CV salvo que sean realmente relevantes y que tengan que ver con el puesto solicitado. Y que sean ciertas. Porque es muy fácil desmontarlas si son falsas, incluso en la primera entrevista.


Pensar que inflar el currículum para que parezca más brillante y atractivo abre puertas es una falacia, porque lo más probable es que el engaño se descubra rápidamente. Tan rápido como saldrá la candidatura del proceso de selección y se empañará el prestigio profesional, quizás para siempre.





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miércoles, 9 de agosto de 2017

Consejos Básicos para Mantener tu Privacidad en Internet

No nos vamos a engañar, la privacidad completa en Internet es una falacia. Incluso aunque no tengamos presencia en redes sociales es fácil que haya rastro de nosotros en la Red. Desde nuestro nombre y nuestro DNI (información que aparezca en los distintos boletines oficiales, multas y comunicaciones de la Agencia Tributaria, participación en oposiciones...) hasta fotos nuestras que hayan subido otros sin nuestro permiso.


Y esa es la información nuestra que podemos prever que esté en Internet, aunque también circula otra de la que no tenemos constancia. La que facilitamos de forma inconsciente a empresas, que utilizan para vendernos la moto de mil y una maneras o para comerciar con terceros. Y a la que los ciberdelincuentes puedan acceder o robar para fines maliciosos.


Pero aunque la privacidad total es imposible, sí que podemos tomar medidas para controlar la información que circula sobre nosotros, al menos en parte.


A continuación te doy algunos consejos básicos para mantener tu privacidad en Internet.


Consejos básicos para mantener tu privacidad en Internet


Lo más básico


Utiliza contraseñas o patrones de pantalla como primera barrera de seguridad para tus dispositivos.


Procura que las contraseñas sean seguras, cámbialas con frecuencia y no las compartas. Y mucho menos las dejes en un post-it pegado en la pantalla o debajo del teclado, o con un adhesivo pegado en la parte trasera si se trata de un móvil.


Evita los passwords obvios. La combinaciones numéricas básica 12345, 54321, 00000, 11111, 22222, 33333... También las de letras como qwerty, asdfg y similares. Los nombres y fechas de nacimiento tuyos, de tu pareja o de tus mascotas, en caso de que se puedan averiguar fácilmente porque los conocen las personas cercanas o las compartes de algún modo público en Internet.


Instala (y actualiza) un buen antivirus y un firewall. Ambos son im-pres-cin-dibles.


Dime qué instalas...


Actualiza constantemente las aplicaciones y programas. De ese modo te asegurarás de tener la versión más moderna, que normalmente es la que tiene menos brechas de seguridad... o al menos hasta la siguiente actualización.


A la hora de instalar aplicaciones y programas, comprueba los permisos que requieren. Si son excesivos o no tienen nada que ver con el funcionamiento propio de la herramienta, desactívalos y, si no te es posible, directamente no la instales. En muchos casos, al aceptar las condiciones estás dando acceso a la cámara, a tu libreta de direcciones o a otras fuentes de información personal que no siempre son imprescindibles para el funcionamiento de la herramienta... ¿así que para qué requiere tantos permisos?


Privacidad a la hora de instalar herramientas


Instala los programas y aplicaciones procedentes de los proveedores oficiales o de sitios de confianza. En muchos casos, te puedes instalar un regalito inesperado con la herramienta que te descargues.


Utiliza un proxy para mejorar tu privacidad y tu seguridad. Se trata de un ordenador (servidor) que actúa de intermediario entre el navegador e Internet que permite ocultar tu IP. Te ayudará a eliminar cookies, banners, pop-ups y scripts. También es útil para filtrar sitios y contenidos maliciosos. Y tiene otra finalidad muy útil en caso de que haya varios usuarios: la necesidad de identificar al usuario que acceda a sitios no autorizados por ti y que suele funcionar como disuasor.


Si te es posible emplea una VPN (Virtual Private Network). Se trata de una red virtual que te permitirá navegar de forma segura incluso cuando te conectes a una red pública.


Instálate aplicaciones que permitan el borrado o bloqueo de la información en remoto, por si pierdes o te roban tus dispositivos.


Deshabilita la cámara de tus dispositivos o tápala mientras no la uses. Parece paranoico, pero te aseguro que no lo es, porque los ataques que se hacen con las cámaras son más frecuentes de lo que parece.


Desactiva el GPS de la cámara de tu móvil, de ese modo no aparecerá información de la localización en la que se han tomado las fotos.


Cómo envías la información


Utiliza sistemas de cifrado para enviar información a otros o antes de subirla a la nube. También cifra tus copias de seguridad. 


Encriptado de información


Si utilizas herramientas de mensajería instantáneas, procura no enviar información sensible a través de ellas. Y, si te es posible, optar por las que mantienen una cierta privacidad del usuario.


Ten varias cuentas de correo electrónico. Así podrás tener una o varias para utilizar en sitios que no sean de confianza para controlar tu privacidad y evitar que te llenen de spam la bandeja de entrada de tus cuentas realmente importantes.  


La navegación


Ten mucho cuidado con las WiFs públicas. Mi consejo es que las uses nunca, la seguridad merece que consumas datos, créeme. Si no puedes evitarlo, asegúrate de que te está conectando a una red de relativa confianza, funciona con VPN, no intercambies información delicada mientras estés conectado a la red pública, etc.


Navega con una sesión privada o segura, sobre todo cuando lo hagas desde un dispositivo que no sea tuyo, especialmente si lo usas en un lugar público. No te ofrece una seguridad completa, pero al menos se lo podrás difícil a quien quiera acceder a tu información.


Borra tu historial de navegación, cookies y caché de forma periódica. En los navegadores esta opción suele estar en la de opciones de historial y/o privacidad.


Cuidado con la información que das


Mide la información que facilitas en Internet. No des más datos que los que sean estrictamente necesarios para la interacción que vas a realizar.


Redes sociales


No facilites datos privados a través del correo electrónico o de formularios a personas o sitios web desconocidos o que no sean de confianza. Ante la duda, llama directamente a la empresa para comprobar si son ellos los que están detrás de esa colecta de datos. Por cierto, busca el teléfono en Internet por tu cuenta, no hagas caso del que aparezca en el e-mail o la web, así sabrás que realmente has contactado directamente con la empresa y no con un ciberdelincuente.


Y muy especialmente, ten cuidado con lo que compartes en las redes sociales. Independientemente de que actives las opciones de privacidad, deberías tomar precauciones con lo que subes a las redes. Lo que deberías evitar: fotos comprometidas (sobre todo la de tus hijos), tu ubicación, las vacaciones y otras ausencias, imágenes que den pistas de dónde está tu domicilio y cómo es, información muy íntima...




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miércoles, 2 de agosto de 2017

Cómo Hacer una Reclamación de Consumo

¿Reclamar o no reclamar esa es la cuestión? Ésta es una de las preguntas que nos hacemos con más frecuencia de la que nos gustaría. Un producto deficiente, un servicio inadecuado, el incumplimiento de las garantías son solo algunos de los motivos que pueden originar una reclamación de consumo. 


Y la respuesta a esa cuestión debería ser siempre afirmativa. Conviene reclamar. Si no expresamos nuestro descontento, la empresa no tendrá constancia de lo que está haciendo mal y no podrá ponerle solución. Y, por otra parte, si ante un mal producto o un mal servicio ningún consumidor protesta, ¿para qué tendrían que mejorarlos?


En este post quiero darte las claves para entender cómo funciona y cómo hacer una reclamación de consumo.


Cómo hacer una reclamación de consumo

 
¿Quién puede reclamar?

 
Las reclamaciones de consumo únicamente las pueden presentar los consumidores finales por conflictos con empresas o profesionales que les hayan prestado un servicio o vendido un producto. No se pueden utilizar para reclamaciones B2B o entre particulares.

 
¿Por qué reclamar?

 
Si el producto que has adquirido o el servicio que te han prestado no han sido los adecuados, tienes el derecho de reclamar. Tu dinero, tu tiempo, tu salud o tu dignidad como persona y como consumidor bien valen esa reclamación. Por otra parte, también es un deber, puesto que si los consumidores no reclamamos, los abusos y la falta de profesionalidad se acaban perpetuando, algo que nos perjudica a todos.

 
Enfado


La vía amistosa

 
Lo primero que deberías hacer es intentar llegar a un acuerdo amistoso con la empresa que te ha vendido el producto o te ha prestado el servicio. Es la vía más rápida y también la más económica, tanto en tiempo como en dinero.

 
Para que este primer intento sea efectivo debes hablar directamente con la persona o departamento que te pueda dar respuesta. Si tienes que contar los hechos que motivan tu reclamación a una persona que te deriva a otra, y esa te remite a otra más y así sucesivamente, cuando llegues a hablar con la persona que puede solucionarte el problema tendrás un enfado monumental. Y cuando se expone una queja o una reclamación estando enfadado, no solemos explicarnos bien y acabamos perdiendo las formas, lo que redunda en nuestro perjuicio.

 
Por escrito

 
En caso de que no puedas acceder personalmente a la persona o departamento correspondiente, te aconsejo que reclames por escrito.

 
Puedes enviar una carta o hacer una reclamación a través de los impresos internos de la empresa, también puede ser considerada una vía amistosa, aunque algo más contundente que si se hace en persona.

 
Es recomendable describir de forma clara, ordenada y breve los hechos, así como lo que quieres conseguir con tu reclamación. También deben aparecer tus datos de contacto y cualquier información que pueda ayudar a investigar y entender lo que ha ocurrido a la persona que atienda tu petición.

 
Es importante que te quedes una copia de la carta o del impreso que entregues, procura que lo sellen y te pongan la fecha de recepción, para que tengas constancia de la entrega por su fuese necesario hacer valer como prueba este primer intento de solucionar el conflicto.

 
Si la reclamación lo merece, puedes enviar un burofax. Suele ser un tipo de comunicación a la que se da respuesta y que, en un futuro, puede serte utilidad si necesitas recurrir a la vía legal.  


Documento

 
La hoja de reclamaciones

 
Esta forma de reclamar es interesante, puesto que no te cierra las puertas a otras vías: mediación, arbitraje, tribunales...

 
No te garantiza que vayas a recibir una indemnización, aunque puedes solicitarla. En cualquier caso se abrirá una investigación y la empresa puede ser sancionada.

 
Las empresas o profesionales que prestan un servicio o comercialicen bienes deben tener hojas de reclamaciones a disposición de los consumidores. No te dejes engañar, una hoja de sugerencias o de reclamaciones internas no es una hoja de reclamaciones oficial. Si es lo que quieres, pídela. Si no te la entregan puedes hacer dos cosas: presentar tu reclamación por escrito con otro formato ante Consumo (indicando que no te dieron las hojas de reclamaciones cuando las solicitaste) y/o llamar a la Policía Local o Municipal correspondiente para que levante acta del hecho.

 
Cumplimenta las hojas de reclamaciones antes de abandonar el establecimiento. Si lo haces más tarde, puede que después te pongan problemas o que tu enfado se enfríe y decidas no reclamar.


Acuérdate de rellenarla correctamente. Te darán dos hojas, generalmente autocopiativas. Deberás incluir tus datos: nombre, apellidos, DNI o similar, domicilio, teléfono. Los de la empresa, que deberían escribir ellos: nombre comercial o razón social, CIF, domicilio, teléfono, sello de la empersa... También debes describir los hechos clara y brevemente, así como lo que pretendes conseguir con tu reclamación. No te olvides de indicar que quieres que te mantengan informado de los progresos del expediente.

 
Una de las copias es para ti y otra para el establecimiento. La tuya (saca copia antes) debes enviarla al organismo correspondiente, adjuntando copias de todos los documentos que apoyen tu reclamación: facturas, fotografías, publicidad...

 
Puedes descargarte y presentar las hojas de reclamaciones por Internet. Consulta la web de tu Comunidad Autónoma para informarte. 

 
Mediación


Consiste en resolver la disputa a través de una tercera parte imparcial. Este tipo de procedimientos pueden ser desarrollados a través de las Oficinas Municipales de Información al Consumidor (OMIC), a los Servicios Provinciales de Consumo o a las Juntas Arbitrales de Consumo.
 

La mediación es gratuita para ambas partes y debe ser voluntaria también para ambos. Si la empresa ante la que reclamas no la acepta o no se presenta al acto de mediación, no podrás hacer nada, así que tendrás que recurrir a otra vía.

 
Las asociaciones de consumidores y usuarios también ofrecen también un servicio que también denominan mediación, pero en este caso consiste en contactar con la empresa para intentar llegar a un acuerdo en nombre del asociado. Esto supone que el consumidor debe ser socio de la asociación y abonar la cuota correspondiente. Es un buen sistema, pero no tiene detrás a la Administración.


Dedos acusando

 
Arbitraje de Consumo

 
Puedes recurrir al Arbitraje de Consumo directamente o tras haber rellenado las hojas de reclamaciones o de haber pasado por un proceso de mediación.

 
Es, al igual que la mediación, una herramienta que pone a disposición de los ciudadanos la Administración, para resolver los conflictos entre consumidores y empresas.

 
Es gratuito para ambas partes, salvo que haya que realizar algunas actividades extraordinarias como peritajes.

 
Es voluntario, por lo que si la empresa no está adscrita al Sistema de Arbitraje de Consumo y se niega, tendrás que recurrir a otro medio para hacer valer tu reclamación.

 
Se caracteriza porque su resolución es mucho más rápida que si se acude a los tribunales

 
Si quieres saber más, puedes leer el post que le dediqué al Arbitraje de Consumo en este mismo blog.

 
Vía judicial

 
Es el medio más lento y caro para el consumidor, por lo que debería ser el último recurso.

 
Si reclamas menos de 2.000 €, podrás prescindir de abogado y procurador. Si excede de los 2.000 € y puedes acreditar que no tienes medios económicos suficientes, puedes solicitar la justicia gratuita.

 
Casos especiales

 
En algunos sectores, las reclamaciones se deben hacer a través de procedimientos y organismos concretos. También se pueden cursar ante la Dirección General de Comercio y Consumo de la comunidad autónoma correspondiente y ésta derivará la denuncia o reclamación al organismo competente.

 
Algunos de estos casos son:

 
Gas y electricidad: Dirección General de Industria, Energía  Minas de la comunidad autónoma correspondiente (para reclamaciones en general) / Dirección General de Comercio y Consumo de la comunidad autónoma.

 
Internet, telefonía fija y móvil: Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información (Oficina de Atención al Usuario de las Telecomunicaciones) / Juntas Arbitrales de Consumo.

 
Bancos y entidades financieras: Defensor del Cliente de la entidad (como primer paso) / Servicio de Reclamaciones del Banco de España.

 
Seguros: Defensor del Asegurado de la compañía (en primer lugar) / Servicio de Reclamaciones de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones

 
Aerolíneas: Servicio de Atención al Cliente de la compañía aérea / Agencia Estatal de Seguridad Aérea (retrasos y cancelaciones).

 
Aeropuertos: AENA

 
Transporte terrestre: Juntas Arbitrales de Transporte de cada comunidad autónoma / Dirección General de Transportes de la comunidad autónoma que corresponda.

 
Turismo (hoteles, restaurantes, agencias de viajes...): Dirección General de Turismo de la comunidad autónoma en la que se ha producido el hecho. 

 
Reclamaciones por compras o servicios on-line

 
Como en el caso de las reclamaciones por compras o prestación de servicios off-line, te aconsejo que te dirijas al proveedor directamente para intentar una solución amistosa. Los sitios web deben incluir la información de contacto completa de la empresa o profesional: nombre o razón social, dirección postal, teléfono, etc. Si no tiene disponible estos datos, te aconsejo que no compres en ella.


Compra on-line


Procura evitar el teléfono. Aunque sea amistosa, la reclamación inicial conviene que sea por escrito, especialmente en el caso del comercio on-line. Si quieres algo más suave, puedes rellenar su formulario de contacto, enviar un e-mail o enviar un mensaje a través de su chat. También puedes enviar una carta por correo postal y, si el asunto es grave, puedes enviar un burofax.

 
Guarda toda la información que pueda servirte para apoyar tu reclamación: factura, pantallazos con las transacciones o la publicidad, correos electrónicos, conversaciones en el chat...


Puedes recurrir, al igual que en el caso de las ventas o servicios off-line a la mediación, el arbitraje o la vía judicial, según el caso.  


Ojalá no te veas en ningún momento en la necesidad de presentar una reclamación, pero si debes hacerlo espero que este post te facilite las cosas.






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miércoles, 26 de julio de 2017

25 Frases Inspiradoras sobre el Respeto


Quizás una de las definiciones que se podrían dar sobre el respeto sería: la valoración de que alguien o algo es digno y, por lo tanto, debe ser considerado, reconocido como único y tratado con deferencia.


Dejo en este caso fuera el significado que implica la autoridad o el miedo, que puede estar relacionado con el respeto; no porque sea necesariamente negativo, sino porque en este post quiero hacer hincapié en el respeto hacia uno mismo y hacia el otro por el mero hecho de ser humanos, prescindiendo de jerarquías. 


El respeto es fundamental en nuestra vida, tanto el que nos tenemos (y nos debemos) a nosotros mismos como a los demás. Aunque sólo hay que vivir aquí y ahora para darse cuenta de que nos centramos más en respetar cosas y conceptos que a las propias personas. ¿O no es cierto que hay quien respeta más los colores de un club de fútbol que a su pareja? ¿Y no conoces a quien muestra más consideración a la doctrina de un partido político o una religión, que sigue ciegamente, que a las personas más cercanas? Y del respeto que tienen muchas compañías y de muchos vendedores a sus clientes, mejor ni hablamos. 


Para recordar la importancia del respeto, te dejo a continuación mis 25 frases céleres favoritas sobre el respeto. Que las disfrutes...



25 frases inspiradoras sobre el respeto



1.- “El respeto es una calle de dos vías, si lo quieres recibir, lo tienes que dar”.  

R.G. Risch



2.- “La libertad va de la mano del respeto mutuo”.
 Xanana Gusmão



3.- “Respeto no significa temor y sumisa reverencia; denota, de acuerdo con la raíz de la palabra (respicere: mirar), la capacidad de ver a una persona tal cual es, tener conciencia de su individualidad única. Respetar significa preocuparse por que la otra persona crezca y se desarrolle tal como es. De ese modo, el respeto implica la ausencia de explotación.”

Erich Fromm



4.- “Siempre es más valioso tener el respeto que la admiración de las personas”.

Jean Jacques Rousseau



5.- “Cuando estas contento con ser simplemente tú mismo y no te comparas o compites, todo el mundo te respetará”.

Lao Tzu



6.- “El respeto a sí mismo es el indumento más noble y el sentimiento más elevado que pueda caber en el ánimo humano”.  

Samuel Smiles



7.- “El respeto hacia uno mismo es el fruto de la disciplina; el sentido de dignidad crece con la habilidad de decir no a uno mismo”.

Abraham Joshua Heschel



Respeto entre humanos y animales



8.- “Las personas con una imagen sana de sí mismas exigen respeto de los demás. Ellas mismas se dan buen trato, y con ello le indican al resto de la gente cómo debe tratárseles”.

Andrew Matthews



9.- “Lo difícil no es aceptar cómo es uno, sino cómo es el resto de la gente”.

Albert Espinosa



10.- “No sabe o no puede entender que una vez que se pierde el respeto por alguien ya no puede recuperarse”.

Javier Cercas



11.- “Todos deberían ser respetados como individuos, pero ninguno idealizado”.

 Albert Einstein



12.- “Una de las formas más sinceras de respeto es escuchar lo que otros tienen que decir”.

Bryant H. McGill



13.- “Si yo de verdad respeto tu derecho a opinar, eso significa que no debo hacer nada para cambiar tu opinión”.

Jamie Whyte



14.- “No me grites. Te respeto menos cuando lo haces, y me enseñas a gritar a mí también, y yo no quiero perder el respeto por ninguno de los dos”.

Jorge Bucay



Respeto


 
15.- “He aprendido a no intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro”.

José Saramago



16.- “El conocimiento te dará poder, pero el carácter te dará respeto”.

Bruce Lee



17.- “El respeto mutuo implica la discreción y la reserva hasta en la ternura, y el cuidado de salvaguardar la mayor parte posible de libertad de aquellos con quienes se convive”.

Henri-Frédéric Amiel



18.- “El respeto es algo que se siente hacia los demás; el respeto es pues el intermediario entre el comportamiento vacío de la tolerancia y la positividad gratuita del amor, entre la observancia ceremonial y la caridad”.

Vladimir Jankélévitch



19.- “El respeto por nosotros mismos guía nuestra moral; el respeto por otros guía nuestras maneras”.

Laurence Sterne



20.- “En los líderes de alto rendimiento, el respeto es el factor determinante.
Las personas que más lo respeten tendrán mayor rendimiento”.

Brian Tracy



21.- “Nada es más despreciable que el respeto basado en el miedo”.

Albert Camus



22.- “Tu nivel más alto de ignorancia es cuando rechazas algo de lo cual no sabes nada”.

Wayne Dyer



23.- “Se deja de odiar cuando se comienza a respetar”.

Tertuliano



24.- “Respeto a todos, miedo a ninguno”.

Juan Bosco



25.- “Ser brillante no es una gran hazaña si no respetas nada”.

Johann Wolfgang von Goethe



Ahora me despido con el mayor respeto...






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